viernes, 27 de abril de 2018

Volver



Retomando mi cuaderno, me doy cuenta. No he escrito des de febrero. ¿dónde he estado? En mi mente, perdida y miedosa.
Toca salir. Renacer. Vencer los miedos. Ser valiente

Aquí estoy.

viernes, 23 de febrero de 2018

Ese tipo de semanas...



Ha sido una semana rara. Muy rara.
De estar enfadada con el mundo.
De no entender nada. Ni a nadie.
De no encontrarme. De escribir mucho. 
Y aún así seguir perdida.


Solo hubo algún rayo de luz. 
Un café y un libro. Una canción en bucle. 
El mar.

lunes, 19 de febrero de 2018

Francia





Me subí en un tren.
Y me viniste a buscar a la estación, como en las películas. En ese pueblo fronterizo, que se ha convertido en algo nuestro.
Fueron dos días sencillos. De necesitar poco.  Ver el mar, pasear por un Colliure lluvioso, refugiarnos en un restaurante y disfrutar del plat du jour.

(Cada pareja tiene sus sitios mágicos).

domingo, 10 de diciembre de 2017

Como me gustas, invierno








El frío nos ralentiza, nos obliga a escondernos, a resguardarnos en nuestras casa.

Oportunidad para dejar de hacer, disfrutar del placer del cobijo.

Una taza de café bien caliente por la mañana.  Un chocolate a la taza por la tarde.

Sesión de cine las noches de fin de semana.  Leer en la cama hasta caer rendidos de lunes a jueves.

Cocinar a fuego lento. Un caldo, una crema, unas verduras al horno. Comida que nos caliente, nos reconforte.

Velas y luces tenues. Eucalipto, hortensias y flores que dejamos secar. 

Calcetines gruesos, jerséis de lana, zapatillas y mantas, muchas mantas.


Que gusto, el invierno. 

martes, 10 de octubre de 2017


Un día me abandonó.

Dejó de llegar cada mes. De enrojecer mi vida durante algunos días.

Al principio, ni me preocupé. Un problema menos.

Pasaron meses. Seguía sin echarla de menos.

De golpe, me di cuenta, que había algo en mí que faltaba. Una pieza del engranaje.

Me sentía incompleta.

Y era justo eso. Fuente de vida, creatividad, regeneración.

Ahora la anhelo, la espero cada día.

Pero sigue sin volver, a mi.


Y yo, sin ser enteramente yo.

sábado, 31 de diciembre de 2016

2016



2016

Ha sido un año de cambios.

Dejé de comer animales, de forma natural. ,Después de años de culpas, inseguridades, médicos, preguntas. Me sentí libre. Sentí que por fin había tomado una decisión que se presentaba sin esfuerzo alguno, con la cual me sentía plenamente coherente, convencida y sin necesidad de justificarme.

Encontré una alimentación que me hace sentir bien, respetuosa, agradecida. Pero aún tengo camino por recorrer. Mi cuerpo me envía señales, y debo escucharlas, no huir como hice en otras ocasiones.

Dejé de lamentarme por un trabajo que no me gustaba, decidí apostar por encontrar mi pasión. La encontré.

Encontré un nuevo  trabajo, el que dentro de mí esperaba y sentía que debía llegar. Que había dibujado con esfuerzo, a través de escuchas, observaciones y diálogo interior. Un trabajo que es mi pasión y vocación. Gracias al cual disfruto y aprendo. Gracias al cual me enfrento con mis inseguridades y miedos. Gracias al cual he conocido a personas y proyectos inspiradores.

Pero también un trabajo que me ha arrastrado, al que me he volcado en cuerpo y alma. Descuidando por el camino a mi pareja, a mis amigos, a mi familia y también a mi misma (menstruación, sexualidad, sueño…). Por suerte, también ha sido el año de comprender que esa tan ansiada vocación se convierte, a la vez, en pesadilla si olvidamos aquello que tenemos tan cerca y que muchas veces descuidamos.

(Olvidé el placer de cocinar para mi pareja, de prepararle sorpresas. Olvidé visitar a mis abuelos y hacernos compañía. Olvidé escuchar a mis amigos. Olvidé los paseos, las películas, las lecturas, los silencios.)

El año que empieza, deseo dedicarlo a disfrutar de todo aquello que sé que me hace feliz. Porqué la suerte que tengo, es que conozco aquello que me llena, aquello que es para mí esencial. Y a la vez, deseo dejar espacio para descubrir nuevos territorios, personas y sueños.

2017…